
Lateral izquierdo
LSB-3

Lateral izquierdo
LSB-3
Sube y baja la banda izquierda una y otra vez: en ataque llega a la primera línea y en defensa regresa hasta la última. Rompe el equilibrio del rival a base de kilómetros.Cuando sube, funciona tanto si encara él como si deja pasar al compañero que desborda. Lanzado en carrera es difícil de frenar, y al rival no le queda otra que vigilarlo entre dos.Su despliegue no decae ni al final, así que el desenlace llega, invariablemente, en los minutos finales de la segunda parte. Un tipo que carga con una banda entera él solo.Sube tantas veces que el equipo se diseña asumiendo que sus compañeros taparán su espalda.
Resistencia 88 y velocidad 84 en lo más alto, con un sentido defensivo discreto de 74. Antes que aguantar defendiendo, agota al rival a base de idas y vueltas.
Le sobra energía: quedarse en casa un día libre le desasosiega. Si le invitan, casi siempre va; y muchas veces es él quien invita.
Es alegre y vital, así que los planes fluyen a su alrededor y no levanta muros ni con desconocidos. El cuerpo se le mueve antes que la calculadora, y luego ya cuadra las cuentas: es su especialidad. Si ve a alguien de bajón, antes que teorizar se lo lleva fuera a cambiarle el aire.
Por eso mismo se sobrecarga de planes y, a veces, todos caen el mismo día. Se arrepiente, sí, pero a la semana siguiente reincide. Come bien, duerme bien y sus problemas se esfuman corriendo. Se mueve por impulso, pero la línea que hiere a otros no la pisa jamás: ahí tiene un criterio firme.
Planificar no es lo suyo: la maleta del viaje se hace la noche anterior. Aun así, sobre el terreno disfruta más que nadie y, curiosamente, vuelve con los mejores recuerdos. Debería estar agotado, pero amanece recuperado; los demás dicen que su cuerpo está hecho de otra pasta. Cree de verdad que los problemas se curan durmiendo y, en su caso, así es.