
Lateral izquierdo
LSB-1

Lateral izquierdo
LSB-1
No se abre a la banda: se mete hacia dentro, hasta la zona del mediocampo, para recibir. Descoloca las referencias defensivas del rival y deja preparado, para sus compañeros, el carril exterior libre.Como se gira con calma en espacios pequeños, el centro no se congestiona aunque se llene de gente. Recibir, descargar, cambiar de lado: repite la rutina sin inmutarse.En defensa no falla la posición de repliegue y siempre paga él la factura del espacio que dejó fuera. Un tipo que resuelve con la colocación, no con los kilómetros.Se mueve mucho sin balón: está recolocándose sin descanso en el lugar donde más daño hace.
El control de balón 88 es su tope, seguido del sentido defensivo 84. Resuelve con técnica receptora más que con piernas: la forma exacta de quien juega por dentro.
Prefiere montar el engranaje y hacer girar el conjunto antes que salir al escenario. Nunca es el protagonista de la reunión y, sin embargo, cuando falta, el plan entero se descompone.
Lo que le encargan lo devuelve siempre antes del plazo. A cambio, los encargos lanzados con desgana los acepta solo tras confirmar las condiciones, en voz baja. Es eficiente y odia de verdad los movimientos inútiles. Si le piden explicaciones, responde con las razones ya ordenadas, así que quien delega en él lo hace tranquilo.
Es meticuloso: su escritorio y sus objetos tienen una disposición que considera correcta. No opina sobre los gustos ajenos, pero si alguien le descoloca su orden, lo apunta en silencio. Se queda tranquilo cuando la agenda está completa. Como su trabajo es una suma de mejoras invisibles, pocas veces se cuenta como mérito suyo.
No mueve mucho las emociones y parece frío, pero cuando le elogian se le nota el buen humor a la legua. Su momento más feliz es cuando alguien repara en uno de sus arreglos silenciosos. Le gusta usar las cosas mucho tiempo: lo que le convence lo mantiene y lo cuida diez años.