
Interior izquierdo
LMF-2

Interior izquierdo
LMF-2
Tiene tanta capacidad para encarar como para replegar. De cara, desafía el uno contra uno; si el balón se pierde, es el primero en cambiar el chip defensivo.Se entiende bien con su lateral: alternan el carril exterior y el interior hasta marear al rival. No se obsesiona con el desborde imposible: sabe descargar y volver a arrancar según pida la jugada.Hace el mismo volumen de trabajo visible que de trabajo invisible. Para el entrenador, la definición exacta de jugador fiable.Repliega tan rápido que su lateral puede subir tranquilo.
Resistencia 86 en el centro, con sentido ofensivo y regate empatados en 78. Sin picos, pero sin valles: rinde en las dos fases del juego.
Serio y responsable, cuida lo que le confían hasta el final. No es llamativo, pero transmite la seguridad de que lo encargado siempre vuelve hecho.
Opina si le preguntan y acata lo que se decide. Se mueve sin generar fricciones, así que encuentra su sitio en cualquier parte. Ante exigencias poco razonables sabe preguntar el porqué, y así traza la línea antes de sobrecargarse.
Aguanta tan bien que a veces acumula el malestar y sale de golpe. Se sostiene reservando tiempo para sus aficiones: los planes del día libre los asegura con antelación. Después de soltar lo acumulado se recupera a una velocidad asombrosa: al día siguiente está como siempre.
Tiene un punto meticuloso: necesita el equipaje y la agenda en orden para estar tranquilo. Como no exige ese listón a nadie, estar a su lado resulta cómodo. Organiza rápido lo que acepta: cuando quieres mirar, ya está terminado. Sabe poner en palabras su gratitud, y por eso deja huella en quien trabajó a su lado.