
Portero
GK-2

Portero
GK-2
Un portero de manual en la colocación: cierra el ángulo de tiro antes incluso de armarse. Los balones frontales los recibe con el centro del cuerpo, sin conceder rechaces.En los centros no arriesga salidas forzadas: solo va a los balones que ha decidido tocar. Como no se equivoca al elegir entre blocar y despejar de puños, rara vez le encadenan dos jugadas de peligro seguidas.No acumula paradas espectaculares, pero acumula aún menos goles evitables. Un tipo que defiende con una seguridad que no aparece en las estadísticas.
El sentido defensivo 95 es su valor más alto, con potencia y precisión de golpeo empatadas en 92. No hay un arte único que sobresalga: su forma es, exactamente, no tener puntos débiles.
El «probemos y ya veremos» es lo que peor lleva: su motor solo arranca de verdad cuando hay procedimiento y fecha límite. Dentro de un marco definido es tremendamente sólido, y el acabado de lo que se le encarga es el más estable de todos. No rechaza las formas nuevas de hacer las cosas, pero prefiere probarlas primero a pequeña escala antes de extenderlas.
Como jamás rompe una promesa ni llega tarde, la confianza de su entorno se acumula en silencio, pero sin pausa. Cede a otros los méritos vistosos y, aun así, es de esa clase de personas cuya ausencia deja a todo el mundo en apuros.
A cambio, la aventura no es lo suyo: hasta de viaje acaba entrando en el restaurante de siempre. Ha decidido que descubrir sitios nuevos es tarea de sus acompañantes. Su lema es «mejor prevenir», y en su bolsa hay un paraguas los doce meses del año. Gracias a esa prudencia, nunca un encargo suyo ha vuelto con una sorpresa desagradable.
Sus días libres siguen casi siempre el mismo guion: se levanta a la misma hora y despacha los recados en el mismo orden. Esa estabilidad es su forma de recargar energía, y en las semanas en que se rompe está un poco apagado.