
Mediocentro
CMF-2

Mediocentro
CMF-2
Avanza con la conducción en el mediocampo poblado. Su valor aparece justo cuando no hay línea de pase: se lleva el balón y cambia la situación él mismo.Desequilibra con la orientación del cuerpo y el cambio de zancada, así que se escapa sin necesidad de acelerones. Mira alrededor mientras conduce, y por eso el pase que suelta tras superar a su rival llega rapidísimo.En defensa no se lanza al suelo con facilidad: se coloca donde puede frenar el avance rival. Conduciendo, sube el centro de gravedad de todo el equipo.Sus conducciones son largas: sus compañeros ganan tiempo para girarse y mirar hacia delante.
Control de balón 88 y regate 84 juntos, algo raro en un mediocentro. Para sumar metros de conducción, también asegura velocidad 78 y resistencia 82.
Las conversaciones atascadas las desatasca moviéndose él. Antes que esperar el permiso de nadie, prefiere dar el primer paso y observar la reacción.
Parece tranquilo pero se mueve muchísimo: avanza en silencio. Como no aparenta prisa, los demás creen que va sobrado. En las reuniones no es de los que más hablan y, aun así, cambia el ambiente con hechos consumados.
Curiosea a lo ancho: lo que le llama la atención tiene que probarlo con sus manos. Por eso los trastos se le acumulan y el armario nunca da abasto. Parece que le sobra margen, cuando en realidad es que ya lo ha terminado todo antes: esa clase de velocidad.
Decide rápido y, aun así, recopila información con calma antes de decidir. Investiga sin que nadie lo note y, cuando le preguntan, la respuesta ya está lista. Ni con la agenda saturada cambia el gesto, así que cuesta ver cuándo se está forzando. Cuando el cansancio pesa, habla menos: es ahí cuando los suyos se dan cuenta y le echan un cable.