
Mediocentro
CMF-1

Mediocentro
CMF-1
El dueño de la velocidad del partido desde el centro del campo. Distingue con exactitud cuándo acelerar y cuándo pausar, y cambia la respiración de todo el equipo con el tempo de un solo pase.Con su técnica, medio paso le basta para fabricar tiempo aunque le presionen. Maneja con idéntica precisión el envío largo al lado contrario y el pase corto a la segunda línea.En defensa, antes que perseguir, se anticipa por lectura. Domina los partidos con velocidad y exactitud de decisión, no con kilómetros.El pase que calma el juego y el pase que lo revoluciona salen de él con el mismo gesto.
Control de balón 92 y precisión de golpeo 90 sobresalen. Los números de correr, contenidos; los de la técnica, altísimos: la silueta clásica de quien resuelve con la cabeza.
Mirar las cosas desde arriba se le ha vuelto costumbre. Antes de ponerse con la tarea, decide el orden partiendo del flujo general y de la fecha límite.
Explica bien: resume en una frase el asunto más enrevesado. En los debates encendidos habla sin subir la temperatura y, sin darse cuenta, acaba de moderador. Sea un documento o una charla, arranca tras reducir el asunto a tres puntos, y a quien escucha se le hace ligero.
Eso sí, lleva mal que le saquen de su ritmo: la cadena de interrupciones lo desgasta en silencio. Los días con la agenda a reventar habla menos. Un sitio tranquilo y su pausa a hora fija lo devuelven a su ser. Solo flaquea con las interrupciones: con las condiciones a favor, su volumen y su velocidad se disparan.
Sus intereses son estrechos y profundos: de lo que ha elegido sabe una barbaridad. No opina de los gustos ajenos, pero si alguien habla con ligereza de su terreno, le pican las ganas de corregir en voz baja. Con tiempo a solas garantizado, su humor es de una estabilidad absoluta. Un día libre sin planes es, para él, el mejor regalo posible.